En los seres humanos, la mayoría de las veces, se presentan en nuestra vida problemas y dificultades. Pero muchos se encargan de culpar al destino por nuestros propios acontecimientos. Principalmente, todo depende de la predisposición de la persona para superar las dificultades. La responsabilidad, es un don cotizado, claro que también es "responsabilidad" la forma en la que se usen las virtudes. No por tener problemas y dificultades la "mala suerte" esta de nuestro lado, todos tenemos problemas, todos hemos tenido malas situaciones; pero ¿Es justo desechar los buenos momentos por ello? La respuesta es No. Recordemos que el valor no es la ausencia del miedo, sino el saber controlarlo y que la "mala suerte" no existe, cada uno de nosotros forja nuestro futuro. La "virtud de la superación" es una acción predeterminada que cada uno de los seres humanos poseemos, la clave para lograr el éxito con esta virtud es la "decisión", ambas van de la mano como los mejores amigos del hombre. El autoestima del ser humano no depende de nadie mas sino de su propia mano, incluso si muchos apoyan el caso de una persona en particular, nadie más puede salvarse sino es por la decisión de el mismo. Orar es la clave a nuestras dificultades, nunca se ha dado algo que el hombre quiera de no ser por Dios y su fuerte determinación. Orar es el alivio del alma y Dios nuestra medicina, aún en los momentos más difíciles, aún en las situaciones más terribles; nada se ha dado jamás sin la fe del ser humano y el amor incondicional de Dios Padre. Creer que nuestros problemas pueden ser resueltos es otras de las llaves a la auto-superación y la felicidad. Incluso debemos de recordar que así como nuestros pensamientos, cada uno de nosotros somos responsables de lo que sentimos, realizamos y forjamos.