Queridos todos,
He estado ausente por mucho tiempo, por ello quiero pedir disculpas. Ciertas dificultades se han presentado, es por esto que no he continuado escribiendo. Para esto, quisiera compartir con ustedes un nuevo tema que servirá para todos nosotros, ya que son circunstancias de la vida que nos permiten subir un escalón más en la escalera en camino a la realización total.
Muchos de nosotros hemos experimentado momentos que pueden ser significativos a lo largo de nuestra vida. Historias, recuerdos, sucesos, ocasiones imperdibles que de una u otra forma, llegarán a formar parte de ese "Total" que son la suma de las partes. Últimamente escuché, que la suma de las partes complementan un "Todo" maravilloso. Cada uno de nosotros es un mundo, un milagro, una historia diferente. Pero muchas veces ese "Todo" maravilloso, no está conformado, porque solo seguimos en "Partes". No hemos llegado a ser ese bello cuadro que está decorado con cada hermoso elemento, que aunque pequeño, hace que el "Todo" se vea espléndido.
Pero, ¿Qué significa realmente esto? Al igual que en un cuadro, está formado por pequeños detalles, nosotros estamos formados por todo aquello que ha transcurrido a lo largo de nuestra vida. Tanto cosas buenas como cosas malas. Pero, de la misma forma, está en nosotros si queremos ser ese "Todo" sublime y fantástico, o simplemente una "Parte". Lo explicaré de esta forma. Todo tipo de situaciones rodean nuestra vida, algunas malas, asechan esa felicidad que sujetamos de nuestra mano. Otras son buenas y fortalecen nuestro carácter y nuestro autoestima.
¿Qué sucede si algún suceso "Malo" acontece? De pronto, nuestra felicidad parece ser arrebatada y tenemos dos opciones. Número 1. Sumergirnos en la depresión, el odio, la angustia, la tormenta y permitir que ese mal suceso, tome parte de nuestra vida y de nuestra identidad para siempre. ¿Qué es lo que queda de nosotros? Cenizas. Recuerdos de un hermoso ayer donde éramos personas rebosantes de amor y de ternura. Hoy, hemos permitido que ese suceso se apodere de nosotros y nos transforme en algo que hace algún tiempo atrás, hubiéramos calificado como "Irreconocible". Se ha transformado en todo nosotros.
Número 2. Podemos sufrir con esa experiencia. Llorar, desahogarnos; y al final aprender de ella. Reconocer que no todo es tan fácil como solíamos pensar. Que los seres humanos somos imperfectos y por ello cometemos errores. Estaría en nosotros decidir que esa mala experiencia nos permita aprender y en la mayoría de los casos, fortalecernos. No cabe duda que los malos sucesos son desagradables, como su mismo nombre lo dice; pero está en nuestras manos, moldear ese mal suceso y permitirnos aprender algo de ello. De esta forma, haríamos que encaje en nuestra vida y al vernos en el espejo, y cuando los demás nos ven, estarían viendo el "Todo", es decir la suma de las partes.
Nuestras partes son; los acontecimientos, recuerdos y muchas otras cosas que han entrado en nuestra vida. Pero nosotros decidimos si queremos que ese suceso moldee nuestra vida totalmente, y convertirnos en esa "Parte" de nuestra vida enteramente, o podríamos aprender de aquello que nos ha acontecido y así fortalecerse recordando los buenos momentos y ser la suma de nuestras partes formando un "Todo" perseverante, luchador y especialmente, fuerte. Es triste observar cuando en un hogar ocurren acontecimientos muy duros para la familia que lo conforma, que obliga a niños de muy corta edad a madurar y dejar de lado el ser "Niños" propiamente.
Lo he visto con mucha frecuencia y es muy triste. Hermanas mayores de 7 años haciendo comida para sus hermanos menores o niñas de 4 años dándole el biberón a su pequeña hermana de meses de edad. Es duro observar una situación de estas, donde los acontecimientos en una familia, obligan a los niños a madurar a una joven edad. Tal vez, han escuchado que de un árbol, los frutos pueden ser arrancados antes de que se hayan madurado totalmente mientras permanecían adheridos a las ramas. Este fruto, puede tomar dos caminos. De acuerdo a las condiciones, puede madurar lentamente, con ayuda de los factores externos, y al final, ser un hermoso fruto maduro y listo.
De igual forma, el fruto puede madurar rápidamente y por lo tanto, su tiempo de vida útil será menor. Lo mismo es con nosotros. Podemos escoger entre estas alternativas y así definir que tipo de persona seremos. Recuerden que muchas veces se dice, que nosotros escribimos nuestro destino con nuestra propia mano. Uno de los privilegios de la vida es: Estar vivo y estar vivo para escoger. Podemos decidir que es lo que queremos. Deprimirnos hasta morir por algo que nos haya sucedido o levantarnos para afrontar las consecuencias y crecer con esa experiencia. Dándole un giro a la ocasión y sacar algún provecho de ello. Viendo el lado positivo de aquello negativo.
Si algo malo alguna vez te ha acontecido, no te preocupes. Muchas personas han pasado por momentos un millón de veces peor que el tuyo. Y ellos tratan de llevar su vida adelante, agradeciendo a Dios por esa experiencia porque los ha fortalecido y los ha preparado cuando después de apaciguarse la tormenta, retorne con aún más fuerza. Cada situación, cada momento, nos ofrece aprender algo nuevo. A muchos de nosotros, pudieron llegarnos situaciones difíciles a una joven edad y es necesario, ponerse de pie, aprender a caminar y correr; porque los demás no estarán esperando a que maduremos en el árbol, cálidos y protegidos. Ellos correrán la carrera de la vida y su objetivo es ganarla a toda costa. ¿Deseas dejarte vencer? Cuando podrías ganar al igual que los demás.
Todos somos capaces de superar nuestras emociones y tomar el control de nuestra propia vida. Claro que esto, no se logra solo. Necesitamos de dos cosas. De Dios, podemos hablar con Él mediante la Oración, pidiendo fuerza y coraje para levantarnos. Y de nosotros mismos, ya que nada podrá concretarse si nosotros no queremos. Estemos determinados a tomar nuestra felicidad y no dejar que se escape. ¡A sujetarla fuertemente! Y a ser esa maravillosa obra de Dios que es la suma de sus partes, que conforman ese bello "Todo".
Saludos y Bendiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario